Iniciándome en la raza, por el año 1990, llego a casa nuestra primer Dogo Alemán azul, procedente de Alemania , de la que muchos recuerdos buenos nos dejó y una pasión se inició.

La nobleza y el buen carácter, junto con la salud y la belleza nos hizo disfrutar de Turka hasta sus 15 años.

En el año 2009, llego mi segundo dogo alemán arlequín, Golfo, que desgraciadamente falleció a causa del mosquito de la leishmania a los 6 años de edad.

Golfo, fue el verdadero “culpable” de amar aun más a esta maravillosa raza.

Con el he aprendido y he conocido a gente maravillosa. Fue mi gran perro y le estaré eternamente agradecida.

En el año 2015, de la mano de mi pareja, mi pilar fundamental, decidimos dar el gran paso

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